¿Y si los mejores planes son los que nunca hicimos?
by Erika Sin Plan
¿Cuántas veces hemos salido de casa con un plan y terminamos viviendo un día completamente distinto?
Vivimos en un mundo donde parece que tenemos que tener el control de todo.
Queremos saber qué vamos a hacer en cada minuto del día. Y cuando algo no sale como lo planeamos, aparece el estrés. Sentimos que estamos perdiendo el control y nos preocupa no alcanzar todo lo que teníamos pensado.
Pero ¿han intentado salir de casa y dejar que el día los sorprenda?.
Muy probablemente la respuesta sea que no.
Y es justamente ahí donde nacen “Erika sin plan” y, después, “Notas sin plan”.
No porque sea alguien extraordinario que vive improvisando todos los días. Simplemente porque aprendí que, de vez en cuando, está bien soltar el control.
Salir a caminar. Descubrir una heladería nueva. Encontrar un rincón para escribir. O simplemente dejar que el día te sorprenda.
Porque no creerían los lugares que pueden encontrar, ni las conversaciones, ni esos pequeños momentos que, sin darte cuenta, terminan convirtiéndose en recuerdos.
Siempre escuchamos la frase “lo mejor es lo que no se planea”, y con el tiempo descubrí que tiene mucho sentido.
No porque debamos vivir improvisando. Eso sería imposible. Todos necesitamos planes, responsabilidades y una dirección, pero sí podemos dejar espacio para esos pequeños momentos que no estaban en el itinerario: como quedar con tus amigos sin decidir a dónde ir y terminar descubriendo una cervecería nueva.
Salir a caminar y, probablemente, regresar con una mascota que no esperabas, (así llegó Maya a mi vida) y terminó convirtiéndose en una de las mejores cosas que me han pasado.
Al final, esta nota no es más que una pequeña introducción a la manera en la que veo el mundo, a cómo me gusta descubrir los lugares que me rodean.
Pero también a la forma en la que quiero escribir.
Quiero hablar de viajes, comida, perros, pérdidas, alegrías y de todas esas experiencias que, aunque parezcan personales, casi siempre terminan siendo universales.
Ojalá que, entre estas notas, encuentres alguna historia en la que también puedas verte reflejado.
Te espero pronto en alguna otra nota… sin plan.

